Por fin, el viento y la lluvia nos da una tregua. Tras semanas con paragüas, abrigos y bufandas, hoy el sol vuelve a hacer acto de presencia en la región. El ambiente inestable de las últimas semanas ha dado paso a un cambio notable: cielos despejados, sol y temperaturas que recuerdan más a abril que a febrero. La región vive este fin de semana un anticipo primaveral que muchos han aprovechado para salir a la calle a pasear, jugar en los parques o disfrutar de las terrazas.
Desde el viernes, los termómetros han iniciado una subida progresiva que se notará especialmente este sábado y domingo, con máximas por encima de los 20 grados en buena parte de Extremadura y que, en algunas zonas, podrán incluso acercarse a los 22 o 23 grados en las horas centrales del día. El contraste será evidente: mañanas frescas y con chaqueta, seguidas de mediodías templados que invitan a pasear, hacer planes al aire libre o recuperar las terrazas.
Este paréntesis meteorológico llega en pleno invierno, aunque el calendario parezca contradecirlo. La región, sin embargo, se deja llevar por esta tregua luminosa que abre las puertas a escapadas rurales, tardes al sol y ese cielo limpio y despejado tan poco habitual en febrero.
Un fin de semana que sabe a primavera y que Extremadura está disfrutando como un regalo.