La subida del 75 % del precio de la urea por la guerra en Oriente Medio ha convertido a los purines y el estiércol en fertilizantes muy competitivos. Se refuerza así el papel del ganadero, también en Extremadura, como proveedor estratégico. Según COAG, una explotación porcina media puede generar un beneficio neto anual de hasta 31.500 euros.
El precio de la urea ha pasado de 430 a 750 dólares por tonelada en solo tres meses, lo que supone un encarecimiento del 75 % que está elevando los costes de fertilización entre 80 y 250 euros por hectárea en cultivos como maíz, trigo, arroz y hortalizas.
En este contexto, COAG destaca que los purines y estiércoles se han convertido en una alternativa real y competitiva, ya que aportan nutrientes con un valor agronómico de entre 5 y 7 euros por metro cúbico, frente a un coste de gestión de unos 2,5 euros. Una explotación porcina media, con 4.000 cerdos y 7.000 m³ de purín al año, equivale a 63.500 kilos de urea, y puede generar 49.000 euros de valor bruto y un margen neto de 31.500 euros.
En Extremadura, donde el porcino y el vacuno tienen un gran peso, esta ventaja permite reducir la dependencia exterior y abaratar la fertilización en los cultivos de regadío. Así, un residuo se convierte en un recurso estratégico en plena crisis internacional de fertilizantes.