10 Marzo 2026, 13:48
Actualizado 10 Marzo 2026, 13:49

Las infraestructuras de riego dañadas por las recientes borrascas, especialmente en las Vegas Bajas, no podrán ser reparadas a tiempo para el inicio de la campaña debido a la falta de ayudas inmediatas. Los regantes trabajan por ahora con financiación particular, recurriendo a créditos propios para acometer las reparaciones más urgentes.

Extremadura tiene garantizado el agua para las próximas siete campañas, pero el inicio de la actual llega en plena contrarreloj. Los agricultores estiman en más de 7 millones de euros los daños en infraestructuras propias, con casi 47.000 hectáreas afectadas en las Vegas Bajas.

Desde la Junta no se han anunciado ayudas específicas y las previstas por el Ministerio, enmarcadas en el Plan de Desarrollo, con 600 millones de euros para Extremadura y Andalucía, no llegarían a tiempo por los plazos administrativos.

Francisco Sánchez, presidente de Regantex, explica que no queda margen para esperar: “Tenemos veinte días para empezar la campaña de riego. Estamos recurriendo a financiación particular y reparando lo que podemos. No podemos parar para protestar; hay que resolverlo”.

En la Cuenca del Tajo los daños han sido menores, aunque también es necesario intervenir en caminos y accesos. Primitivo Gómez, secretario de Regantex, detalla que la Confederación tiene asignados 4 millones de euros para reparar las infraestructuras de comunicación de las fincas.

A los problemas derivados del temporal se suma la previsión de sobrecostes durante la campaña. “Tenemos el aumento de los carburantes y de los precios de los abonos”, recuerda Sánchez.

De momento, los regantes trabajan en coordinar criterios y actuaciones para garantizar un arranque de campaña rápido y eficiente, pese a la ausencia de ayudas inmediatas.