24 Febrero 2026, 21:22
Actualizado 24 Febrero 2026, 21:35

La Comunidad de Regantes Tierra de Barros ha decidido posponer cualquier decisión sobre su posible disolución hasta que se constituya un nuevo Gobierno en Extremadura. La entidad solicitará una reunión urgente al futuro Ejecutivo autonómico para conocer si existe una apuesta real y firme por el proyecto de regadío La Comunidad ha anunciado que se ven obligados a despedir a dos trabajadores y al cierre de su sede.

Así lo anunció su presidente, Isidro Hurtado, durante la asamblea general ordinaria celebrada este martes a las 19:00 horas. Hurtado recordó que el proyecto lleva 11 años paralizado, sin avances, y que la declaración de impacto ambiental caduca en agosto de 2027. Si para entonces no se ha ejecutado “ninguna obra, por pequeña que sea”, la Comunidad de Regantes podría verse obligada a disolverse.

Durante la asamblea, el presidente insistió en que la agricultura de secano no tiene futuro en la comarca sin una transformación estructural. Aunque el actual año hidrológico está siendo favorable, subrayó la falta de estabilidad en campañas anteriores y la necesidad de garantizar un modelo productivo más sólido. Aun así, Hurtado aseguró que los regantes no renunciarán al proyecto mientras exista “una última luz al final del túnel”.