16 Abril 2026, 13:14
Actualizado 16 Abril 2026, 14:42

El PSOE de Extremadura ha calificado de “indignas” las declaraciones realizadas en las últimas horas por la consejera de Salud y Servicios Sociales en funciones, Sara García Espada, en las que advertía de un posible aumento de la presión asistencial en el Servicio Extremeño de Salud (SES) como consecuencia del proceso de regularización de alrededor de 3.000 personas migrantes en la región.

Para los socialistas, estas palabras son “indignas de una representante pública” y constituyen “un ejemplo más del desgobierno que Guardiola ha implantado en Extremadura”. En este sentido, han señalado que la comunidad lleva cuatro meses sin un gobierno efectivo tras las elecciones de diciembre y más de seis meses bloqueada y paralizada, un contexto en el que, a su juicio, la Junta estaría lanzando mensajes alarmistas y carentes de rigor.

El PSOE considera además que de las declaraciones de la consejera se desprende un “trato deshumanizado” hacia las personas migrantes, al vincular su regularización administrativa con un supuesto riesgo para la sostenibilidad del sistema sanitario público. Asimismo, ha denunciado que se traslada a la ciudadanía una “imagen distorsionada” que puede generar miedo e inquietud, y ha defendido que estas manifestaciones buscan “desviar la atención de los preocupantes datos de las listas de espera sanitarias” recientemente publicados por el Ministerio de Sanidad.

En este sentido, los socialistas han considerado “indigno” intentar “maquillar una gestión deficiente señalando a colectivos vulnerables como responsables de problemas estructurales” del sistema sanitario.

Respuesta de la consejera

Por su parte, la consejera de Salud y Servicios Sociales en funciones, Sara García Espada, ha asegurado que los “descalificativos” y “acusaciones” recibidos a raíz de sus declaraciones “traspasan la crítica política”. Interpelada sobre la regularización extraordinaria de migrantes y su posible impacto sanitario, ha reiterado que esta medida “tendrá un impacto, como es lógico” en el Servicio Extremeño de Salud, al incorporarse miles de personas al sistema.

Después de que se la haya calificado de “indecente” y “racista”, entre otras críticas, la consejera ha afirmado que se trata de acusaciones graves, falsas y totalmente inaceptables, y ha subrayado que no va a responder en esos términos.
Los extremeños esperan de nosotros trabajo, gestión y resultados. Ese es mi objetivo diario y ahí debe estar centrado el debate político”, ha señalado, insistiendo en que no entrará en otros asuntos.

Las declaraciones se producen después de que la líder de Unidas por Extremadura, Irene de Miguel, publicara en la red social X que “decir esto cuando eres campeona en listas de espera de todo el país es de tener muy poca vergüenza, ser una indecente y una racista, siguiendo al dedillo el discurso de Vox”, en referencia a las palabras de la consejera sobre la presión asistencial derivada de la regularización de personas migrantes.