Álvaro Sánchez Cotrina (PSOE. Irene de Miguel (Unidas por Extremadura).
Las reacciones al acuerdo alcanzado entre el Partido Popular y VOX para la formación de gobierno en Extremadura no se han hecho esperar. Tanto el PSOE de Extremadura como Unidas por Extremadura han mostrado su rechazo al pacto, al que atribuyen falta de estabilidad, ausencia de proyecto regional y un claro retroceso en políticas sociales.
Reparto de poder cerrado en la sombra
Desde el PSOE de Extremadura han lamentado que se hayan perdido cuatro meses de tiempo valioso para acabar en un acuerdo que consideran previsible desde el inicio. A juicio de los socialistas, este periodo de incertidumbre no ha servido para avanzar en soluciones para la ciudadanía, sino para prolongar una negociación cuyo resultado "estaba cantado".
Los socialistas han criticado duramente que las decisiones clave se hayan tomado fuera de Extremadura, asegurando que la negociación ha estado dirigida desde Madrid y que se trata de un pacto de reparto de poder cerrado en la sombra, sin transparencia y sin contar con los intereses reales de la región. En este sentido, han calificado todo el proceso como una falta de respeto a los extremeños y a la democracia.
El PSOE también ha afirmado que el acuerdo confirma que el problema era, en realidad, un reparto de sillones, en referencia a la distribución de la vicepresidencia, consejerías y otros cargos institucionales, como el senador autonómico. Además, ha advertido de que el pacto dará lugar a un gobierno que nace sin estabilidad, que no está llamado a durar toda la legislatura y que generará conflictos e incertidumbre.
Asimismo, los socialistas han calificado de "fracaso absoluto" la estrategia de María Guardiola, recordando que convocó elecciones con el objetivo de gobernar sin VOX y que finalmente ha acabado integrando a esta formación en el Ejecutivo. A su juicio, el PP prometió moderación y ha terminado dependiendo de la formación de ultraderecha, que, según dicen, ha impuesto sus tiempos y condiciones.
Un acuerdo que "va a traer mucho sufrimiento"
Por su parte, la portavoz de Unidas por Extremadura, Irene de Miguel, ha señalado que el acuerdo entre PP y VOX llega "in extremis y en tiempo de descuento" y ha advertido de que Extremadura se enfrenta a un gobierno que "va a dar la espalda a las verdaderas necesidades del pueblo extremeño".
De Miguel ha considerado que el pacto evidencia también el fracaso de la señora Guardiola, subrayando que, tras la negociación, no solo se pierde la Consejería de Agricultura y Ganadería, sino que se cede en ámbitos que ha calificado de fundamentales, como los servicios sociales. En este sentido, ha manifestado su preocupación por el papel de VOX en estas áreas, alertando de que la formación ha demostrado, a su juicio, una actitud "cruel e inhumana con los más vulnerables".
La portavoz de Unidas por Extremadura ha expresado además sus dudas sobre la duración del Ejecutivo y ha concluido que, aunque no se sabe si el gobierno aguantará cuatro años, "lo que sí sabemos es que va a traer mucho sufrimiento" a la región.