Residencia de mayores de La Granadilla de Badajoz el 23 de febrero de 2026, un día después del incendio
El incendio declarado ayer en la quinta y sexta planta de la residencia de mayores de La Granadilla, en Badajoz, ha provocado una noche larga en la capital pacense aunque, por suerte, sin víctimas mortales. La polémica se ha centrado este lunes en el funcionamiento de los sistemas de detección de humo del centro.
Los sindicatos han asegurado que los detectores no funcionaron en el momento en que se inició el fuego, poniendo el foco en el estado de las instalaciones. Una versión que la Junta de Extremadura desmiente. Según explican, el servicio de mantenimiento confirma que los detectores de la planta afectada sí se activaron cuando comenzó el incendio.
La investigación sobre el origen del fuego continúa abierta y, por el momento, no hay conclusiones definitivas.
Actualización del estado de los afectados
El suceso dejó inicialmente 35 residentes y 9 agentes de Policía afectados por inhalación de humo, y obligó al traslado hospitalario de ocho usuarios. No obstante, la Junta ha actualizado los datos y ha confirmado que la mayoría ya ha recibido el alta.
Cinco usuarias atendidas en el Hospital Perpetuo Socorro fueron dadas de alta durante la noche, al igual que las dos residentes trasladadas al Hospital Universitario de Badajoz, que ya se encuentran en sus domicilios con sus familiares. En estos momentos, solo permanece ingresado un varón en la UCI, que evoluciona favorablemente y presenta un pronóstico menos grave, pendiente de nueva evaluación.

Reubicación y trabajos en el centro
Aunque en un primer momento se valoró que los residentes pudieran regresar hoy a sus habitaciones, una segunda inspección realizada por Policía Nacional y Bomberos ha determinado que los daños por humo impiden, por ahora, la vuelta a las plantas afectadas.
Finalmente, no ha sido necesario trasladar a los mayores a otros centros externos, ya que han sido reubicados dentro de la propia residencia o acogidos temporalmente por familiares. La gerencia ha informado a los familiares de los 32 usuarios afectados sobre la nueva situación.
Los servicios de mantenimiento y limpieza trabajan ya en la retirada de restos y elementos dañados, y se incorporará una empresa especializada en la descontaminación del hollín.
Desde la Junta también recuerdan que el pasado 19 de febrero se firmó el inicio de una actuación, adjudicada por más de 1,2 millones de euros, para reforzar sistemas críticos como la protección contra incendios, tras la paralización de las obras en 2022.