25 Febrero 2026, 9:23
Actualizado 25 Febrero 2026, 09:23

Un estudio de la Universidad de Navarra concluye que el consumo moderado de vino, integrado en una dieta mediterránea bien seguida, puede reducir la mortalidad hasta un 33%. Según la investigación, una copa de vino al día, acompañada de hábitos saludables, puede ser beneficiosa para la salud.

Sin embargo, los especialistas advierten de que estos efectos positivos no implican beber más, sino beber mejor, siempre dentro de un estilo de vida equilibrado. Tal y como señala el nutricionista Isma Álvarez, “sí, pero depende de la persona, su alimentación y si hace ejercicio”.

Los beneficios observados en el estudio se relacionan principalmente con la salud cardiovascular, ya que los antioxidantes presentes en el vino ayudan a mejorar la circulación y reducir el colesterol.

En un momento marcado por el descenso del consumo, estas conclusiones suponen también un respaldo para el sector vitivinícola extremeño, uno de los pilares agroalimentarios de la región. Así lo explica Alberto, director general de Viñaoliva, quien recuerda que “el sector está muy atomizado, con 4.000 bodegas en España, y las restricciones en publicidad son muy altas, así que los estímulos al consumidor son bajos”.

La investigación ha seguido durante más de 20 años a más de 18.000 personas.