José Antonio Meneses, hijo menor de Francisca Cadenas.
José Antonio Meneses Cadenas ha vuelto a relatar públicamente los hechos ocurridos la noche del 9 de mayo de 2017, cuando, movido por una "corazonada", se detuvo ante la vivienda de sus vecino Julián y Lolo, hoy investigados por el asesinato de su madre, Francisca Cadenas.
Según ha explicado en rueda de prensa tras declarar ante el juez instructor, José Antonio salió de su casa porque su madre no regresaba. Fue hasta donde solían aparcar el coche Antonio y Adelaida, los amigos de la familia, para recoger a la hija de ellos, una niña que Francisca cuidaba en ocasiones. Tras llamar dos veces a Adelaida, ésta le dijo que su madre no se había ido con ellos y que había vuelto por el callejón. Fue entonces cuando sintió que algo podía haber ocurrido. "Tuve una corazonada, una conexión que tenía con mi madre", ha afirmado. Esa intuición le llevó a detenerse frente a la vivienda de Julián, donde permaneció unos instantes escuchando ruidos en el interior.
Durante ese tiempo, asegura que percibió a una persona andando con nerviosismo y con la respiración muy elevada. "Me llamó mucho la atención", ha señalado. Cuando finalmente llamó a la puerta, notó que la intensidad de la respiración descendió de forma considerable y que el vecino tardó en abrir. Al hacerlo, su comportamiento le resultó aún más sospechoso. "Intentaba con su cuerpo obstaculizar que yo viera el interior de la vivienda", ha relatado, añadiendo que solo alcanzó a ver una luz al fondo de la casa y que Julián se encontraba "sudoroso". José Antonio le preguntó entonces si había visto a su madre, a lo que el vecino respondió que no mientras cerraba la puerta, dando por terminada la conversación.
Ruidos de martillos y cinceles
En su declaración, José Antonio también ha recordado que de la desaparición la familia comenzó a escuchar fuertes ruidos de martillos y cinceles procedentes de la vivienda colindante. "Nosotros nos íbamos a la casa de la vecina que está por debajo de Julián y Lolo y se escuchaba un ruido de martillo y cincel, unos ruidos fortísimos, son cosas que ahora cobran un sentido", ha señalado.
Sobre la relación con los acusados, ha indicado que era normal. Ha recordado incluso comentarios de apoyo: "Lolo me llegó a decir a ver si tenéis suerte y esto se resuelve pronto muchacho".
Por último, José Antonio ha subrayado el apoyo recibido por parte del pueblo, que, según ha dicho, "ha sido clave para sostener a la familia cuando no tenían fuerzas".
Una declaración muy dura
Estas manifestaciones coinciden con una jornada judicial intensa, tal y como ha explicado la abogada de la familia, Verónica Guerrero. Este lunes declararon el marido de Francisca y sus tres hijos durante casi tres horas y media, únicamente ante el juez, la fiscalía y la acusación particular. La letrada ha reconocido la dureza del momento, pero ha destacado que las declaraciones fueron coherentes y coincidentes.