Diego Meneses, hijo de Francisca Cadenas.
Diego Meneses, hijo de Francisca Cadenas, reitera que la familia no sabe nada sobre la declaración que se tomó ayer a uno de los hermanos investigados por la desaparición de su madre. “No sabemos nada”, admite, aunque confía en que el caso pueda estar acercándose a una resolución: “Sí, yo creo que esto está cerca”, apunta.
Aun así, insiste en no adelantar conclusiones: “Hasta que no esté seguro, no se puede señalar a nadie”. Sobre la relación de su madre con los vecinos actualmente bajo investigación, evita profundizar y se limita a describir el momento personal que atraviesan: “Estamos mal… no tengo ganas de hablar”, reconoce visiblemente afectado.
Por su parte, Luisa Cabanillas, cuñada de Francisca Cadenas, ha expresado la incertidumbre y el desconcierto que sigue viviendo el pueblo ante los avances de la investigación. “Nos enteramos por la tele, en la carnicería saben más cosas que yo”, lamenta, subrayando la sensación de desinformación y los rumores que circulan por Hornachos. “Lo que yo no sé es cómo está el caso sin resolver con la cantidad de expertos que hay aquí. Ahora mismo me dice una que esto está resuelto porque lo sabe ella muy bien”, añade, sorprendida por las especulaciones que continúan años después de la desaparición.
Cabanillas pide prudencia ante las nuevas líneas de investigación y las personas que han sido señaladas: “Aquí en Hornachos ha habido mucha gente señalada, entonces vamos a ser un poquito prudentes. Evidentemente tiene que ser alguien del pueblo, eso creemos, pero tiene que ser uno”. Recuerda además que la relación de Francisca con los dos vecinos que ahora están siendo investigados “era cordial, como con cualquier otro”, y que incluso ella misma tuvo que declarar extensamente: “Yo no estoy en el centro de mira y estuve dos horas declarando", ha explicado.

La cuñada de Francisca afirma no haber notado nada extraño en la actitud de los investigados. Uno de ellos, ha dicho, participó en la búsqueda de Francisca la noche de la desaparición: "llegaba de relevar a su hermano en el hospital, soltó las bolsas en casa y fueron a buscar. El otro estaba cuidando a su tío”, ha relatado.
También hemos podido hablar con Rosa Gutiérrez, una amiga de la familia de Francisca, que comparte también la conmoción del municipio ante la noticia de que dos personas de Hornachos vuelvan a estar en el foco. “Te sorprende cuando es una persona del pueblo, pero no los conozco personalmente”, explica. Su preocupación se centra especialmente en la familia: “Tenemos muchas ganas de que esto pase para que descanse la familia".

El desgaste emocional en el municipio es evidente: “El pueblo está que no queremos ver ni la televisión porque se te pone el pelo de punta. Es muy duro, porque ellos no saben dónde está su madre”, lamenta. Aun así, mantiene un hilo de esperanza: “Creemos que esto está más cerca de terminar, pero no podemos decir nada porque no lo sabemos”.