Las intensas lluvias registradas en las últimas semanas han impedido a los agricultores de la Campiña Sur completar la siembra prevista, lo que ha provocado pérdidas que alcanzan hasta el 40% de la producción, según fuentes del sector. Solo un 60% del terreno pudo sembrarse en plazo, y aunque estos cultivos presentan mayores opciones de salir adelante, los productores mantienen la incertidumbre a la espera de poder retomar las labores de mantenimiento.

Serapio Vázquez, presidente de la Cooperativa San Isidro de Bienvenida, advierte de que las condiciones del terreno han impedido realizar tratamientos básicos. “No se ha podido entrar a tirar hidrogenado ni poner herbicidas y hay problemas de asfixia radicular en algunas zonas”, explica. En las parcelas afectadas, el cereal presenta un tono amarillento, síntoma del deterioro causado por el exceso de humedad. “Lo que seca el sol lo pone verde el agua, pero lo que seca el agua no lo pone verde el sol”, afirma, recordando el refranero popular.

Las últimas siembras realizadas antes del temporal se encuentran atrasadas y con mala evolución, lo que hace dudar de su calidad final. En las superficies aún sin cultivar, los agricultores se verán obligados a optar por cultivos de ciclo corto, como leguminosas (garbanzos o veza) o, más adelante, girasol, descartando ya el cereal por estar fuera de ventana de siembra.
El presidente de APAG Extremadura Asaja, Juan Metidieri, ha detallado que las lluvias y las crecidas de los ríos han provocado daños no solo en cereal, sino también en olivares, zonas de regadío e infraestructuras rurales. Metidieri reclama celeridad en la evaluación de daños y en la llegada de las ayudas, para evitar retrasos como los registrados tras las inundaciones de Don Benito en abril pasado. Asimismo, exige a la Junta el pago inmediato de las ayudas acopladas al ovino, caprino y vacuno, que rondan los 76 millones de euros.