Dos personas montan a caballo durante Las Carreras de la Luz, en Arroyo de la Luz, Cáceres.
Cada Lunes de Pascua, Arroyo de la Luz vive su tradicional Día de la Luz, una celebración declarada de Interés Turístico Regional y considerada una de las festividades más singulares de Extremadura.
La jornada comienza en el Santuario de Nuestra Señora de la Luz, donde cientos de fieles acompañan en procesión a la imagen de la Virgen de la Luz, patrona de la localidad. La comitiva, escoltada por decenas de caballos engalanados, avanza hacia el municipio y culmina con una misa solemne en honor a la patrona.
Tras los actos religiosos, las calles se transforman en un escenario ecuestre único. Las tradicionales Carreras de la Luz toman el protagonismo, reuniendo a jinetes que, de forma individual o por parejas, cabalgan a gran velocidad por la emblemática Corredera, donde el público se agolpa para presenciar uno de los momentos más vibrantes de la fiesta. Los caballos pasan muy cerca de los asistentes, creando una atmósfera de emoción y adrenalina.
El ambiente festivo se completa con el desfile de carrozas, que recorre las calles del municipio y aporta colorido y participación popular a la celebración.
Una tradición con raíces medievales
El Día de la Luz tiene su origen en el siglo XIV, cuando el culto a la Virgen de la Luz se asocia definitivamente con Arroyo de la Luz. Lo que inicialmente funciona como una festividad estrictamente religiosa evoluciona con el paso del tiempo hacia una celebración más amplia, en la que las carreras de caballos se convierten en su rasgo más característico.
De rito religioso a fiesta popular
A lo largo de los siglos, la conmemoración pasa de ser un acto devocional a una fiesta multitudinaria que integra tradición religiosa, identidad local y espectáculo ecuestre. Este proceso de transformación consolida al Día de la Luz como una cita imprescindible del calendario festivo extremeño.
La festividad reúne cada año a miles de asistentes y marca el cierre de la Semana Santa arroyana, manteniendo vivo un legado que define la identidad del municipio.
La Corredera ya luce preparada para el Día de la Virgen de la Luz