El presidente de la Agrupación de Cooperativas del Valle del Jerte y de la DOP Cereza del Jerte, José Antonio Tierno, ha adelantado que las previsiones para la próxima campaña son positivas. Según explica, la floración se presenta en mejores condiciones que el año pasado y las expectativas apuntan a un volumen de entre 16 y 20 millones de kilos, dependiendo de la evolución del mercado y del clima.
Tierno señala que el Valle del Jerte cuenta con un potencial productivo de alrededor de 40 millones de kilos en sus más de 7.000 hectáreas de cultivo en Extremadura. Sin embargo, la producción final siempre depende de factores meteorológicos. Este año, afirma, el invierno ha sido más frío y estable, algo que beneficia directamente al árbol: “Las condiciones del invierno y el otoño son buenas. Debido a las horas de frío, el inicio de la floración es mejor que en la campaña pasada, cuando el invierno fue excesivamente cálido y causó muchos problemas”.
La lluvia no ha afectado al cultivo
A pesar de las borrascas recientes, Tierno subraya que las lluvias han sido “normales y nada excepcionales”, y que el suelo drena correctamente, por lo que no han producido daños. De hecho, insiste en que el frío acumulado durante los últimos meses ha sido especialmente beneficioso para asegurar una floración adecuada.
En cuanto al calendario, la recogida de las variedades más tempranas podría comenzar a finales de abril, ya que “siempre contamos 35 o 40 días desde la floración”.
Mano de obra: un problema recurrente
Uno de los retos de la campaña será, nuevamente, la captación de mano de obra. Tierno reconoce que cada año se enfrentan a dificultades para cubrir los puestos necesarios. Para paliarlo, la agrupación está promoviendo charlas informativas y campañas en municipios como Plasencia, Navalmoral, Coria o Moraleja, además de estudiar fórmulas como la contratación en origen de trabajadores inmigrantes.
Incertidumbre por el conflicto en Oriente Próximo
El presidente advierte también de la incertidumbre que el conflicto en Oriente Próximo está generando en los costes logísticos y de producción. “Ya tenemos la experiencia de la guerra de Ucrania”, recuerda, aludiendo al rápido encarecimiento del transporte, los plásticos y los envases. La situación afecta directamente a la planificación: “En estas fechas deberíamos tener cerrados los contratos con el transporte y los envases, pero a día de hoy ningún proveedor los garantiza porque no saben cómo va a evolucionar el precio. Eso genera mucha incertidumbre en una campaña tan corta”.
Pese a todo, Tierno se muestra optimista: “Esperamos tener una buena cosecha y que acompañen el mercado y los precios, para que en agosto podamos estar satisfechos”.