Kiko Encabo viene de una larga tradición de productores de pimiento. Ya su bisabuelo se dedicaba a este cultivo en la zona de La Vera. Para su hijo, sin embargo, quiere otra cosa.
"Yo quiero que estudie. El campo no es rentable y cada vez lo es menos"
El campo ya no resulta atractivo. La falta de mano de obra ha provocado que, en las últimas décadas, las hectáreas de pimiento hayan pasado de 20.000 a apenas 1.200. No hay relevo generacional y el cambio climático tampoco ayuda, como apunta Juan Hernández, presidente del consejo regulador de la DO Pimentón de la Vera.
"Si un año con una climatología normal se podía llegar a 3.500 kilos por hectárea, ahora apenas si se llega a los 2.000"
Los productores piden políticas de incentivación a la incorporación agraria. Dicen que, de lo contrario, y pese a la paradoja de ser el pimentón un producto de lujo que sitúa a Extremadura en el mapa, la producción del oro rojo podría ser un día meramente residual.