14 Marzo 2026, 10:19
Actualizado 14 Marzo 2026, 10:19

La familia de Rosalía Cáceres Gómez ha hecho público un comunicado en el que reclama nuevos avances en la investigación de su desaparición y solicita que el caso sea revisado por la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil.

Este comunicado llega tras los recientes avances en el caso de Francisca Cadenas, cuya investigación ha experimentado un impulso en los últimos días con el hallazgo de los restos óseos y la detención de dos personas, vecinos de la misma calle. En el comunicado, la familia asegura sentir “inmensa alegría y satisfacción” por el posible esclarecimiento de este caso, especialmente por el alivio que puede suponer para los familiares y allegados de la víctima tras años de búsqueda.

Rosalía Cáceres

Sin embargo, junto a esa satisfacción, expresan también un sentimiento de “profundo dolor, desamparo y abandono” al considerar que, en el caso de Rosalía Cáceres, no se han producido movimientos ni avances que alimenten la esperanza de que la desaparición pueda resolverse.

Rosalía Cáceres, de 74 años, desapareció el 25 de mayo de 2020 en Bohonal de Ibor. Aunque era vecina de Madrid, residía en la localidad cacereña desde antes del inicio del estado de alarma. Aquel día salió a caminar por los alrededores y, tras hablar por teléfono con su hijo y una prima, dejó de responder, sin que desde entonces se haya encontrado ninguna pista fiable sobre su paradero.

Las búsquedas han sido intensas y constantes, con la participación de vecinos y unidades especializadas como la Unidad de Montaña y el equipo Pegaso, encargado de drones de vigilancia, sin obtener avances. La investigación continúa abierta, contemplando tanto un posible accidente como la intervención de terceras personas.

Concentración en Bohonal de Ibor en mayo de 2025

Reclaman la presencia de la UCO

Según explican, el paso del tiempo y la ausencia de resultados con los medios actuales están minando su ánimo para seguir luchando. En este sentido, la familia lamenta que “no todos los casos generan la misma alarma social”. Ante esta situación, los familiares han realizado un “llamamiento desesperado” para que la investigación sea revisada por personal especializado de la UCO, unidad en la que aseguran depositar su confianza para abrir nuevas vías de investigación y analizar hipótesis diferentes a las manejadas hasta ahora.