La llegada de la primavera trae consigo una de las postales más icónicas y esperadas de Extremadura: la floración de los cerezos en el Valle del Jerte, que comienza a cubrir de blanco sus laderas y anuncia el inicio de un espectáculo natural único.
Los primeros árboles en flor pueden verse ya en las zonas más bajas del valle, especialmente en municipios como Valdastillas y Navaconcejo, donde el paisaje empieza a transformarse. Desde la Oficina de Turismo señalan que este es el momento idóneo para visitar la comarca, ya que la floración es un fenómeno muy breve, que suele prolongarse durante unos diez días.
No todos los cerezos florecen al mismo tiempo: primero lo hacen los situados a menor altitud y el manto blanco irá avanzando progresivamente hacia los pueblos más altos del valle en los próximos días.
La llegada de visitantes ya se deja notar, muchos de ellos cámara en mano y atraídos por este espectáculo que cada año, con la llegada de la primavera, convierte al Valle del Jerte en un lugar mágico y efímero, envuelto en un característico manto blanco que vuelve a sorprender incluso a quienes lo han visto en numerosas ocasiones.