La noche del sábado posterior al Domingo de Resurrección vuelve a convertirse en una de las más especiales del calendario festivo en Torre de Don Miguel, donde la tradición y el ritual se imponen: es El Capazo. En esta cita, el gran protagonista es el Camuñas, una figura central de una celebración con raíces antiguas que, un año más, recorre las calles del municipio recordando un legado festivo que se transmite de generación en generación.
El Capazo
La fiesta, que tiene sus orígenes en tiempos inmemoriales, mantiene vivo el espíritu del hermanamiento entre vecinos, una convivencia que antiguamente se sellaba al calor del vino de pitarra y que hoy sigue teniendo en las bodegas centenarias uno de sus principales puntos de encuentro.
Mientras las mujeres mantienen el ambiente festivo con bailes y música, los hombres protagonizan otro de los momentos más característicos de la noche: el lanzamiento de las capacetas, utilizadas tradicionalmente para prensar la aceituna, al fuego.