EXTREMADURA
25 Noviembre 2021, 16:37
Actualizado 25 Noviembre 2021, 16:37

Hace unos años, recuerda Amalia Cortés, este tipo de violencia se quedaba en el ámbito de lo privado, era algo sobre lo que nadie podía o debía opinar. Ahora, percibe un cambio social "en el tratamiento y la percepción" de esta lacra social. Se nota la colaboración ciudadana, y eso "es muy importante para la seguridad de las propias víctimas y se traduce en la finalidad de acabar con la impunidad de los agresores en los casos en los que se produzca una inactividad por parte de la víctima".   

La sociedad, añade, ha adquirido conciencia de que “estamos ante una realidad que es una auténtica violación de los derechos humanos que afecta a las mujeres”. A pesar de que se ha avanzado mucho, Amalia Cortés, considera necesario educar con valores de igualdad y de respeto. “Es fundamental para poder atajar esta realidad. La desigualdad es un germen y un caldo de cultivo para que la violencia de género pueda darse". En su opinión, también se necesita prestar más atención a la recuperación de las víctimas.  

La fiscal delegada de violencia de género de Cáceres reconoce que no todos los delitos se denuncian. Para los que llegan a órganos judiciales, es fundamental agilizar los procedimientos con el fin de evitar un mayor sufrimiento en la víctima. En este sentido, explica Cortés, los juicios rápidos son instrumento muy eficaz y los casos pueden llegar a resolverse en 15 días.   

Amalia Cortés ha participado esta mañana en el informativo Primera Hora, por el que también ha pasado la psicóloga Mayca Sánchez. Experta en igualdad y violencia de género, ha llamado la atención sobre una cifra escalofriante que refleja la última macroencuesta de la Delegación del Gobierno Contra la Violencia de Género. El 57 por ciento de las mujeres mayores de 16 años residentes en España ha sufrido violencia de género. “Nos ponemos a pensar en todas las mujeres que tenemos alrededor, bien sea de nuestra familia, de nuestro entorno de amigos o del trabajo, y la mitad de ellas alguna vez en su vida ha sufrido violencia de diferente índole o intensidad a lo largo de su vida. 

A su juicio, “la raíz del problema es la sociedad patriarcal en la vivimos, con una clara dominación masculina” 

Más allá de la agresión física, subraya, hay otras manifestaciones invisibles que cuesta mucho identificar como violencia y sobre las que hay poner el foco con mayor énfasis. Añade además que todas las consecuencias psicológicas que se producen durante el maltrato son recuperables. “Cuando se es víctima, se puede ser superviviente”.

 

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