La mujer como personaje siempre ha tenido su relevancia dentro de los medios de comunicación. Una imagen que con el paso de los años, en algunas revistas y cadenas de televisión, ha ido evolucionando hacia la cosificación solo para ganar audiencia. Un trato "mujer objeto" que ha encontrado en las redes sociales un indeseable altavoz.
Desde sus orígenes, la prensa del corazón siempre ha tenido a la mujer como protagonista de sus contenidos, como personajes y como lectoras, especialmente las revistas. Sin embargo, esos contenidos han ido cambiando a lo largo de los años a medida que ha ido ganando una mayor peso la conciencia feminista, asegura Mercedes Sánchez, vicepresidenta de la revista Hola. "Si coges una revista de la primera época, los mensajes para mujeres eran del tipo consejos para estar más bella".
"Si coges una revista de la primera época, los mensajes para mujeres eran del tipo consejos para estar más bella"
Sin embargo, afirma, junto a las cabeceras más antiguas del papel couché, siempre han mantenido un trato amable y respetuoso sobre la vida de los famosos. Y se han preocupado de poner en valor profesiones ejercidas sobre todo por mujeres.
Trato degradante
Pero también y por desgracia, venden o quieren vender, algunos otros medios, un trato más ácido, o incluso degradante, con textos en los que hacen burla o chistes de la famosa que en un determinado momento no sale muy bien en una foto, o de la que han pillado por la calle sin maquillar o con lo que consideran algún kilo de más.
Comentarios que, aunque muchas veces pasen inadvertidos, también podemos escuchar en algunos programas del corazón de la tele, o en los realities de pareja, en los que se tiende a cosificar a la mujer, apunta la periodista Rosa Villacastín. "Me sorprende que una televisión nacional haga programas donde se trata a la mujer como una objeto".
"Me sorprende que una televisión nacional haga programas donde se trata a la mujer como una objeto"
Una mala influencia, esa cosificación de la mujer, que encuentra un altavoz indeseable en las redes sociales, todo un negocio, en el que se viralizan esas imágenes sobre las que tras el anonimato de un perfil se vierten opiniones machistas.
Y todo sin olvidar el mensaje que transmiten solo para ganar audiencia, y las consecuencias que eso puede conllevar. Mucho trabajo por hacer, también desde los medios, para que la mujer sea concebida con igualdad.