20 Septiembre 2020, 10:49
Actualizado 20 Septiembre 2020, 17:00

Fuentes de la investigación han confirmado a Extremadura Noticias que el detenido por la muerte de Manuela Chavero no sólo ocultó su participación en los hechos durante 4 años, sino que también intentó incriminar a uno de los investigados con el que Manuela mantuvo una relación. 

Se trata de un joven ampliamente investigado por la Guardia Civil, que llegó a requisar y registrar tres vehículos de su propiedad a comienzos de 2017. Era el hombre con el que Manuela se estaba escribiendo minutos antes de la desaparición, y sus explicaciones acabaron convenciendo a los agentes, que no llegaron a detenerlo. Ahora se sabe que fue el ahora detenido el que más contribuyó a su falsa incriminación en los hechos.

El detenido por la muerte de Manuela intentó incriminar a uno de los investigados. La Guardia Civil lo investigó pero no lo detuvo. Ayer asistió a la llegada a su vivienda, escoltado y esposado, del hombre que lo señaló injustamente

Esta madrugada, ese joven injustamente señalado ha acudido hasta la calle del Cerezo para ver como, finalmente, el hombre que intentó incriminarle llegaba a su casa escoltado y detenido por la Guardia Civil

El detenido planeaba marcharse de Monesterio este fin de semana

Extremadura Noticias también ha podido confirmar que el detenido planeaba irse de Monesterio este fin de semana, lo que precipitó su detención durante la tarde del jueves en el Picadero del Recinto Hípico donde trabajaba.

E. D. solía visitar los fines de semana a su hermana y a su sobrina en León, donde vivían, pero se desconoce si su intención estos días era visitar de nuevo a su familia o huir ante las evidencias de que la investigación estaba estrechando el cerco sobre él.

Cabe recordar que a finales de agosto la Guardia Civil realizó de nuevo un visible registro de la casa de la víctima y que, esta misma semana Emilia, la hermana de Manuela, comunicaba que había recibido una carta anónima en la que se señalaba al "verdadero culpable" del crimen.

El temor a la prisión permanente revisable

Vecinos del detenido también aseguran que los días posteriores a la desaparición de Manuela, E.D. tenía herido el brazo derecho. Cuando le preguntaban qué le había pasado, explicaba que había sido un accidente con los animales que cuidaba en una de sus fincas.

 

Desde entonces, ha vivido más de cuatro años en alerta, reduciendo al mínimo sus relaciones sociales receloso de cualquier novedad que pudiera incriminarle. "¿Cómo has podido vivir estos 4 años sabiendo lo que has hecho?", le preguntó el viernes un agente. "No he vivido", fue su respuesta. 

"¿Cómo has podido vivir estos 4 años sabiendo lo que has hecho?", le preguntó ayer un agente. "No he vivido", fue su respuesta. 

En los últimos meses, había empeorado su estado anímico y cada vez pasaba más tiempo en casa, donde vivía solo y con un temor: que si le detenían, las cámaras le grabaran y se identificase a su familia, a la que quería proteger hasta el final.

Ahora se debe esclarecer hasta qué punto está colaborando con la investigación. Una de las claves será dilucidar si hubo o no agresión sexual. Y es que el detenido sabe que ese elemento probatorio es clave para acabar condenado a prisión permanente revisable. 

Una de las claves será dilucidar si hubo o no agresión sexual. El detenido sabe que ese elemento probatorio es clave para acabar condenado a prisión permanente revisable.

Hasta el momento, E.D. ha mantenido que la muerte de Manuela fue accidental, que tras verla sin vida se asustó y que acabó enterrando su cuerpo temiendo ser incriminado, negando cualquier tipo de motivación sexual en los hechos. Ahora, la Guardia Civil apura las últimas horas de esta primera fase de la investigación para demostrar que nada aquella fatídica noche del 4 al 5 de julio de 2016 fue casual.