5 Febrero 2023, 18:35
Actualizado 5 Febrero 2023, 18:35

Ante la proximidad de los carnavales, el Instituto de Consumo de Extremadura recuerda la importancia de que los disfraces cumplan unas normas básicas de seguridad y conviene, antes de adquirir uno, fijarse en que se ajusten a esos requisitos, y con especial atención si están destinados a los niños.

Lo primero que hay que tener presente es si el disfraz o cualquiera de sus complementos están concebidos para niños menores de 14 años y si se consideran juguetes, por lo que deben cumplir unas normas. No así los disfraces destinados a menores de un año, considerados textil, ya que estos niños tan pequeños no los usan con la intención de jugar.

Los disfraces deben llevar marcado CE y etiquetado de juguetes. Además, hay que tener en cuenta que el producto no incorpore piezas pequeñas que se puedan desprender y ser ingeridas por el menor.

Para que su ventilación sea adecuada, las máscaras y cascos tienen que disponer de orificios de tamaño suficiente para la entrada del aire, y llevar una advertencia que anuncie que, al tratarse de un juguete, no proporciona ningún tipo de protección.

También las pelucas tienen su requisito particular: no tener un pelo excesivamente largo, para evitar que pueda inflamarse si se prende, y producir quemaduras. Las pelucas deben llevar marcado CE y etiquetado de juguetes.

Los disfraces destinados a niños de hasta 14 años no puede llevar cuerdas ni cordones en la zona de la capucha y cuello, para evitar que el niño se pueda enredar con ellos y asfixiarse. Si los llevan en alguna otra zona, y con el fin de evitar el atrapamiento, tienen que estar asegurados, para que no se puedan extraer, y no deben exceder de una longitud máxima regulada.

Disfraces

Los mecanismos de inspección de los organismos de consumo "detectan con bastante frecuencia irregularidades en disfraces puestos a la venta, que son inmediatamente retirados del mercado. Desde el Laboratorio del INCOEX se revisan requisitos de seguridad e información de este tipo de productos, ya que no siempre los productos típicos de carnaval, disfraces, pelucas, caretas, etc. reúnen lo necesario para garantizar la seguridad de los usuarios".

Los problemas pueden ir desde una simple irritación causada por un maquillaje, hasta quemaduras graves ocasionadas por un disfraz que se inflama rápidamente. Son problemas generales, que se dan en disfraces y otros accesorios, tanto para adultos como para niños.

Recomendaciones de seguridad

Para cualquier tipo de disfraz, las recomendaciones son evitar tejidos inflamables en capuchas y caretas muy sobrecargadas, así como pelucas con pelo muy largo.

Este riesgo se puede evitar con tejidos como el nailon, acrílico y el poliéster, que son retardantes de llama, así como alejando estos productos de fuentes de calor intenso o llamas.

En cuanto al maquillaje, es necesario advertir de los peligros de comprar este producto en bazares de bajo coste o no especializados, ya que estos "corren más riesgo de que no hayan sido sometidos a los controles dermatológicos adecuados, por lo que pueden producir alergias y reacciones en la piel".

Ojo también, dice el INCOEX, con los disfraces que presentan colas cosidas o cordones con un extremo suelto de más de 7.5 cm, ya que "los niños pueden quedar atrapados por ellos en toboganes, puertas de coches, etc, que pueden dar lugar a accidentes graves".

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