10 Junio 2021, 14:27
Actualizado 10 Junio 2021, 14:53

A sus 85 años, Fernando acude bien temprano cada mañana al hogar del pensionista de Calamonte. Un bar y un lugar de reunión que reabrió sus puertas cuando la incidencia bajó, hace unos tres meses. Allí pasa Fernando la mañana y regresa por las tardes, desde que se ha vacunado: "Ya hace mes y medio", recuerda a sus compañeros.

Y es que los hogares de pensionistas de los pueblos son los centros que también han notado el efecto positivo de las vacunas. Mari Carmen, la empleada del hogar del pensionista, lo tiene claro: "Sí se nota, además el miedo ya va desapareciendo también, que eso se notaba muchísimo. Aquí están ya todos vacunados y viene ya todo el mundo", celebra. "Aquí se está mu bien, además ahora con el calor que hace, ponen el aire y se está mu bien", añade Fernando, uno de los clientes habituales ya totalmente vacunado.

"Sí se nota, además el miedo ya va desapareciendo también, que eso se notaba muchísimo"

Mientras este Hogar del Pensionista intenta retomar la normalidad, en otros muchos puntos de la región siguen vacunando. En IFEME el Instituto Ferial de Mérida, hoy es el turno de los nacidos en 1972 con Janssen y de otros colectivos a quienes les está poniendo la segunda dosis con Pfizer. 

Y es que la vacuna anglosueca es la que más se inocula en nuestra región. Según los últimos datos del ministerio de Sanidad, se han repartido en Extremadura más de medio millón de esta marca, el 73% del total. Con ella y con las otras tres fórmulas, ya hay más de medio millón de extremeños con alguna dosis.
 

 

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