25 Marzo 2021, 12:02
Actualizado 25 Marzo 2021, 12:02

No cabe duda que la naturaleza se mueve por los cambios en la duración de los días y las noches y por la variación del tiempo. No existe un reloj que vaya avisando a los elementos de la llegada del momento de cambio, de reacción o de reproducción, por ejemplo. Es un hecho que no cambia para los reptiles y, en concreto, para un reptil muy de la Península Ibérica, y de Extremadura, la culebra bastarda (Malpolon monspessulanus).

Culebra bastarda al sol
Culebra bastarda al sol mientras coge temperatura

Aunque la primavera comience en marzo, febrero es un mes de mucho despertar. Si los seres humanos sentimos cómo los días se alargan, fauna y flora son aún más sensibles a este condicionante. Además, en febrero las temperaturas ya empiezan a suavizarse en un buen número de días. Es entonces cuando la culebra bastarda «espabila». Y llega marzo, y termina de «despertarse». Y es que los reptiles son de ponerse al sol. Son especies termófilas, les gusta el calor. En concreto la bastarda le gusta salir al sol y ponerse en las «recancheras», esos lugares rocosos reguardados que en los días que las temperaturas ya suben hasta los 15º C el calor se siente aún más. Es entonces cuando se activan y les entra el hambre y las ganas de cazar.

Culebra bastarda comiendo
A las culebras bastardas les gusta comer reptiles de menos tamaño, como lagartos

La alimentación de la Montepellier, que también es conocida por este nombre, está basada en ingesta de micromamíferos. Desde pequeñas aves a otros reptiles como lagartijas. Así como ofidios pequeños, como serpientes de menos tamaño, gazapos de conejo o roedores. Y en el caso de las bastardas más inmaduras su alimentación se basa en insectos.

Son especies termófilas, les gusta el calor

Roedor

Según los meses de la primera mitad del año van avanzando, llegará el momento de reproducción, allá por mayo o junio con un excitante cortejo y posterior puesta de huevos en la tierra. Este tipo de culebra está muy activa hasta finales de octubre o noviembre.

¿Es peligrosa para las personas?

A pesar de tener esa mirada feroz con cabeza grande y cuerpo escamado, la culebra bastarda no es peligrosa para los seres humanos. Tiene veneno, como muchos reptiles. De hecho, tiene unos dientes inoculadores de veneno situados en la parte posterior de la boca. Es decir, si recibimos una mordedura de esta serpiente es difícil que nos llegue a morder con esos diente. Tendríamos que meter el puño hasta el fondo de la boca para que nos inoculara ese veneno. Éste lo que hace es adormecer a las presas para llegar a asfixiarlas con más facilidad y evitar que se resistan cuando son cazadas.

El Cambio Climático está afectando el ciclo de vida

El cambio acelerado del clima está haciendo que los inviernos sean cada vez menos fríos, más cortos y, por lo tanto, que las temperaturas empiecen a subir antes según avanza la estación fría. Así como los otoños, que cada vez tardan más en avanzar y dejar el calor estival atrás. Este último hecho hace que las culebras, y otros reptiles, entren más tarde en letargo o adormecimiento, y muchos años llegando noviembre sigan muy activas. No es una amenaza como tal para su supervivencia, aunque sí una alteración en el ciclo de vida. Las principales amenazas son los atropellos, pues es una especie muy diurna y forestal. Tienen que cruzar calzadas muy transitadas para moverse por su hábitat.

 

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