El director deportivo del Miralvalle, Álvaro Estévez, ha hecho balance de la temporada, calificándola como dura y complicada, aunque satisfactoria en términos generales por el trabajo realizado y por haber logrado el objetivo principal de la permanencia.
Estévez ha destacado la labor del cuerpo técnico y de la plantilla, subrayando la capacidad de adaptación del equipo en un curso especialmente exigente. “A nivel deportivo hemos sufrido, pero estamos contentos. Muchas veces, hasta que no llegan temporadas así, no se valora realmente el trabajo que hay detrás”, ha reconocido.
El responsable deportivo ha puesto en contexto la dificultad del proyecto, recordando los logros alcanzados en los últimos años. “Jugar cuatro fases de ascenso en cuatro temporadas consecutivas en Liga Femenina 2 es algo muy complicado para una ciudad de 40.000 habitantes como Plasencia”, ha señalado, aludiendo también a las limitaciones presupuestarias y a un entramado empresarial más reducido frente a otras ciudades.
Mirando al futuro
De cara al futuro, Estévez ha apuntado a varios aspectos de mejora, especialmente en la planificación deportiva. “Tenemos que mejorar en formar antes el equipo. Este año llegamos tarde al mercado, sobre todo con la incorporación de Adriana, porque era un año de cambios”, ha explicado.
Sobre el próximo proyecto, el director deportivo ha sido claro en los pasos a seguir. “La primera piedra es renovar el cuerpo técnico. El trabajo debe ser continuista y hay que dar confianza al proyecto porque han trabajado bien”, ha afirmado. A partir de ahí, el club busca consolidar una base de jugadoras, apostando por jóvenes con ganas de entrenar, crecer y rendir a nivel profesional.
“Muchas veces somos unos apasionados de este deporte y ya estamos pensando en la próxima temporada cuando todavía no ha terminado la actual”, ha concluido Estévez, dejando claro que el Miralvalle ya trabaja con la mirada puesta en el futuro.