El CP Cacereño celebra el triunfo
Solo valía ganar… y el CP Cacereño respondió. El conjunto verdiblanco logró una victoria sufrida pero vital ante el filial del Athletic Club en un partido marcado por la resistencia defensiva y la actuación estelar de Quevedo bajo palos.
El encuentro no pudo empezar mejor para los locales. Apenas habían transcurrido 31 segundos cuando Pau Palacín, de vuelta a la titularidad, aprovechó una rápida recuperación de Ajenjo para adelantar al Cacereño y desatar la ilusión en las gradas.
Aguantar hasta el final
El tanto obligó a reaccionar al conjunto visitante, que buscó el empate con insistencia. Korkut probó fortuna con un disparo lejano que obligó a intervenir a Iván Martínez, y poco después volvió a intentarlo, esta vez encontrándose con un inspirado Quevedo, que comenzaba a erigirse como protagonista.
Tras el descanso, el guion apenas cambió. El Cacereño se replegó y resistió las acometidas del filial bilbaíno, que rozó el empate en varias ocasiones. Un disparo que se marchó por poco y una intervención salvadora de Emi mantuvieron con vida a los de Cobos.
A la contra, los extremeños también tuvieron sus opciones. Diego Gómez dispuso de la más clara en la segunda mitad, pero llegó justo de fuerzas al área y no pudo definir con precisión.
Los minutos finales volvieron a poner a prueba los nervios del equipo y de la afición, en una temporada en la que ya se han escapado puntos en situaciones similares. Un remate de cabeza del rival estuvo a punto de cambiarlo todo, pero entre el larguero y una última parada de Quevedo evitaron el empate.