
El alcalde de Badajoz, Ignacio Gragera, ha solicitado una reunión "expresa" con el delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana, con el objetivo de frenar el cese de actividad de las dependencias de la Policía Nacional en la Plaza Alta, una medida que considera perjudicial para la seguridad y la convivencia en el Casco Antiguo de la ciudad.
Gragera ha instado a Quintana a "tomar partido por la ciudad", a implicarse directamente en el asunto y a interceder ante el Ministerio del Interior para impedir el cierre de esta sede policial. "Es la tercera vez que intentan cerrarla", ha recordado el alcalde, quien también ha citado el precedente de Carmen Pereira, exdelegada del Gobierno del PSOE, que logró frenar un intento similar en el pasado. “Todavía se necesita presencia policial efectiva y permanente en el Casco Antiguo”, ha defendido Gragera, quien ha subrayado que una mayor presencia de la Policía Nacional “mejora la convivencia” y aporta un “plus de seguridad y confianza” a los vecinos.
Finalmente, ha lamentado que la marcha de la Policía Nacional del entorno de la Plaza Alta supone un “mazazo para la regeneración” de esta zona emblemática de la ciudad, en la que, según ha destacado, se lleva trabajando “desde hace mucho tiempo”.