9 Marzo 2026, 13:22
Actualizado 9 Marzo 2026, 13:22

Cada 9 de marzo, mientras España celebra el Día de la Tortilla de Patata, en Villanueva de la Serena la fecha adquiere un significado singular: aquí no solo se disfruta el plato, sino que se reivindica su origen histórico. La ciudad extremeña sostiene que en este municipio nació, a finales del siglo XVIII, la receta que acabaría convirtiéndose en uno de los iconos más reconocibles de la gastronomía española.

El argumento central de Villanueva se apoya en un documento de 1798, escrito por el ilustrado José de Tena Godoy y Malfeito, en el que describe el llamado “pan de patatas”, considerado el antecedente directo de la tortilla. Publicado en el Semanario de Agricultura y Artes y respaldado posteriormente por estudios citados por el CSIC, este texto es la base que permite a la localidad presentarse como cuna de la tortilla de patatas, frente a otras teorías que sitúan su origen en Navarra u otros lugares del país.

Más allá del debate histórico, la tortilla funciona en Villanueva como un auténtico símbolo identitario. El relato conecta sus raíces con la realidad del siglo XVIII, tiempos de escasez en los que un plato sencillo y nutritivo alimentaba a campesinos y soldados, antes de consolidarse como emblema de la cocina española. Ese vínculo histórico ha reforzado el orgullo local y se ha integrado en la narrativa cultural y turística de la ciudad, que proyecta al exterior la idea de ser el lugar donde empezó todo.