Es el mayor de los cuatro 'refugios' que ha puesto en marcha la Junta y ha sido el último en abrir sus puertas, aunque su personal lleva trabajando telemáticamente desde finales del año pasado. De hecho, de las siete activaciones de emergencia que ya se han llevado a cabo, cuatro han sido coordinadas por este centro.
Un centro de crisis que consta, igual que el resto, de distintas estancias... desde recepción, varios despachos para los trabajadores, una sala polivalente y hasta dormitorio con baño y office para las acogidas de urgencia.
Un espacio amable, seguro y absolutamente confidencial al que pueden acudir mujeres y niñas mayores de 12 años para recuperarse. Incluso aunque el episodio de violencia sexual se haya producido en el pasado.
"Una asistencia profesional, altamente especializada: psicológica, jurídica y social"
Y desde que están funcionando, ha confirmado la secretaria general, se han atendido 47 casos de mujeres, niñas o personas de su entorno y se han realizado 103 intervenciones psicológicas, jurídicas y sociales.