Alcornoques
La lucha contra la ‘seca’ en la dehesa extremeña da un paso adelante gracias al sistema de prevención y aviso activado por el CICYTEX, que permite alertar a propietarios y gestores en los momentos de mayor riesgo de propagación del patógeno responsable de esta enfermedad.
Las actuales condiciones primaverales, con abundantes lluvias y subida de temperaturas, están favoreciendo la expansión del hongo, lo que ha llevado al centro de investigación a poner el foco en la anticipación como principal herramienta para minimizar los daños en encinas y alcornoques.
Según explica Belén Mendoza, doctora en Biología del CICYTEX, el organismo difunde información actualizada a través de su página web y un grupo de difusión de WhatsApp, con el objetivo de llegar de forma directa a los propietarios. "Publicamos índices de riesgo, mapas de propagación y gráficos tipo diana para quince localizaciones seleccionadas en toda Extremadura", señala. "Siempre que exista riesgo, enviamos un mensaje al canal", añade.
Este sistema resulta clave para actuar antes de que los síntomas sean visibles, ya que la enfermedad se desarrolla inicialmente en las raíces. "El primer síntoma visual llega demasiado tarde, cuando la infección ya está muy avanzaba", advierte Mendoza.
500 árboles afectados en Cornalvo
La eficacia de estas alertas es especialmente valorada por los afectados. Antonio Tartuella, ingeniero agrónomo y propietario de la Finca Campomanes, en el Parque Natural de Cornalvo, destaca que la información facilita la toma de decisiones. "Sirve para ilustrarte y para actuar, para anticiparte a problemas más severos", afirma. En su finca, unos 500 árboles han resultado afectados, con pérdidas estimadas en 25.000 euros anuales.
"La seca se expande como una mancha de aceite y provoca incluso muertes súbitas del arbolado", lamenta Tartuella, que considera esta enfermedad "el problema más grave que tenemos ahora mismo en Extremadura".
La colaboración entre investigadores y propietarios, apoyada en un sistema de avisos tempranos, se consolida así como una herramienta fundamental para proteger la dehesa extremeña y limitar el impacto de una enfermedad que amenaza uno de los ecosistemas más emblemáticos de la región.