Croquetas en plato
Ni modas, ni tendencias, ni revoluciones culinarias: la croqueta sigue reinando en las mesas de casi todas las casas, bares y restaurantes de la región. Tradicionales, creativas, de aprovechamiento o gourmet… hoy celebran su día convertidas en uno de los bocados más irresistibles de nuestra cocina. Y seamos sinceros: ¿quién puede resistirse a esa mezcla de crema suave y crujiente tentación?
Un bocado con historia real
Quizá no lo sepamos cuando las disfrutamos, pero comer croquetas es, en cierto modo, comer como un rey. La base de este icónico bocado, la bechamel, debe su nombre a Louis de Béchamel, figura influyente en la corte del rey Luis XIV de Francia. Aquella crema, creada para la mesa del monarca, ha terminado por colarse en millones de cocinas a lo largo de los siglos. Lo que en su día fue un lujo palaciego es hoy el alma de uno de los platos más populares del recetario español.
La esencia de un plato en un solo bocado
Detrás de cada croqueta perfecta hay técnica, mimo y buenos ingredientes. Así lo demuestra Fernanda Soto, cocinera al frente de “Las Croquetas de Fer”, donde cada pieza se elabora con productos principales y de calidad. Su filosofía es sencilla: concentrar la esencia de un plato entero dentro de una croqueta.
El resultado son pequeñas joyas gastronómicas que conservan el sabor profundo del ingrediente protagonista, envuelto en una bechamel sedosa y protegido por un rebozado dorado y crujiente. Una combinación sencilla, pero infalible.