28 Marzo 2026, 9:34
Actualizado 28 Marzo 2026, 09:34

El cambio de hora que tendrá lugar este sábado vuelve a dividir opiniones entre quienes defienden su utilidad para aprovechar mejor la luz natural y quienes consideran que provoca alteraciones en la salud, afecta a la vida social y tiene un impacto energético cada vez menor.

Aunque de forma leve y transitoria, el cuerpo nota el ajuste horario, especialmente en niños y personas mayores, que pueden experimentar alteraciones del sueño, cansancio o cambios de humor durante los primeros días. Los especialistas recomiendan favorecer la producción de melatonina, la hormona del sueño, reduciendo estímulos luminosos.

El médico Manuel Fernández señala que “la melatonina se segrega menos con luz; por eso tenemos que aumentar ambientes de oscuridad y utilizar menos pantallas, televisiones o cualquier dispositivo que incremente la luminosidad durante dos o tres días”.

Impacto en el ámbito educativo

En educación, los expertos se inclinan por el horario de invierno como el más adecuado. Consideran que la atención en el aula mejora con la luz natural de primera hora, algo que se vería afectado si se mantuviera el horario de verano en los meses fríos.

La socióloga Beatriz Muñoz lo ejemplifica así: “Imaginemos el horario de verano en diciembre, en Extremadura o Galicia significaría que la exposición a luz natural de los niños no comenzaría hasta las diez de la mañana”.

Menos impacto energético que en décadas pasadas

A nivel doméstico, el cambio de hora tiene hoy un impacto energético mucho menor que en décadas anteriores. Los hogares han sustituido las antiguas bombillas incandescentes por tecnologías más eficientes.

El técnico energético Daniel Encinas, de Agenex, explica: “Antes las luminarias incandescentes podían suponer hasta un 20% del consumo; ahora apenas un 5% si la vivienda está optimizada. Además, la climatización y otros electrodomésticos han reducido notablemente su gasto”.

Una práctica cuestionada pero todavía vigente

Pese a los debates recurrentes y a las voces que piden unificar un horario estable durante todo el año, el cambio de hora sigue formando parte de la rutina de millones de personas dos veces al año.