Poner la calefacción, cocinar en el horno o usar la lavadora nos salió el pasado año 131 euros más caro que en 2024. Desde FACUA reclaman medidas urgentes para frenar la escalada de precios y proteger a los consumidores más vulnerables.
La asociación propone modificar la subasta energética y excluir de ella a nucleares e hidroeléctricas, además de denunciar la picaresca de las eléctricas, que dificultan el acceso al bono social y ofrecen tarifas más caras aprovechando que la mayoría desconoce qué contrato tiene.
Una solución planteada por FACUA sería que el Gobierno comunicara directamente a cada persona que cumpla los requisitos para el bono social, evitando así que los beneficiarios queden desinformados.