La regularización extraordinaria de inmigrantes aprobada por el Gobierno y el pacto de gobierno entre PP y Vox en Extremadura han vuelto a situarse en el centro del debate político nacional. Ambas cuestiones han protagonizado este domingo los actos de precampaña en Andalucía, evidenciando la confrontación entre Gobierno y Partido Popular.
Desde Andalucía, el PP autonómico ha apelado al voto útil y a la necesidad de estabilidad para evitar situaciones de bloqueo como, según sostienen, la vivida en Extremadura durante los últimos meses. El presidente del PP andaluz, Juanma Moreno, ha advertido de las consecuencias de la falta de apoyos para una mayoría: "No nos podemos permitir el lujo de nuestros hermanos extremeños, que han estado seis meses paralizados y bloqueados", ha afirmado.
Un mensaje que ha respaldado el líder nacional del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, quien ha insistido en la importancia de trabajar por la estabilidad institucional: "Hay que trabajar por la estabilidad, no dar un balón por perdido", ha defendido, al tiempo que ha reconocido la dificultad de alcanzar una mayoría absoluta, que ha calificado de "dificilísima".
Inmigración
Desde el PSOE, las críticas se han centrado en el enfoque de la derecha sobre inmigración y en las cesiones realizadas por el PP a Vox en sus acuerdos de gobierno. El secretario general de los socialistas, Pedro Sánchez, ha cargado duramente contra lo que ha definido como discursos de xenofobia y racismo: "España fue y es hija de migrantes y no va a ser padre ni madre de la xenofobia ni de discursos racistas", ha afirmado.
Con Andalucía en el horizonte electoral, la regularización de inmigrantes, la gestión de los pactos autonómicos y la estabilidad institucional anticipan una precampaña marcada por la confrontación política y el debate ideológico, con Extremadura como uno de los referentes recurrentes en el discurso nacional.