Detrás del proceso de regularización extraordinaria de migrantes aprobado por el Gobierno hay miles de historias personales marcadas por la necesidad, la espera y la búsqueda de una vida digna. En Extremadura, varias de esas voces comienzan ahora a ver una oportunidad real para dejar atrás la incertidumbre administrativa y avanzar hacia la estabilidad.
Es el caso de Belki Susana López. Es venezolana, llegó hace más de un año a España junto con su hija, médico de profesión. Después de todo ese tiempo no han conseguido regularizar su situación, ahora ven como agua de mayo la regularización este proceso extraordinario: "Me siento esperanzada", asegura.
Por su parte, Maite salió huyendo de la miseria en Nicaragüa. No ha conseguido ni siquiera convalidar su título de bachiller. Pero señala que con este proceso "se me están adelantando mis proyectos y me siento muy contenta y muy agradecida".
Y así cientos de miles de historias de personas que solo buscan la vida que no tienen en su país. Alessandro Testa, presidente de la Asociación de Venezolanos en Extremadura, "son 500.000 personas que van a reactivar la economía, que van a entrar en el mercado laboral y el proceso migratorio que está llevando a cabo España es favorable en un futuro no muy lejano para esta sociedad".
A pesar de la complejidad del proceso, las trabas las están encontrando en sus países de origen, como explica Yarlin Corea Celedón, de la Asociación de Mujeres Migrantes en Extremadura (Asovex): "Muchas personas que todavía no han solicitado esta documentación quizá no alcancen a poder solicitar su residencia":
Más casos. Juliana huyó de Colombia buscando seguridad. Pedirá la regularización extraordinaria y dedicarse de lleno a trabaja y estudiar: "Un año pasa muy rápido y hay que aprovecharlo al máximo si luego quieres quedarte en este país".
Y es que la regularización será por un año en el que están obligados a cotizar a la Seguridad Social para que se les pueda renovar. Eso sí, desde casi la admisión de su solicitud serán ciudadanos de pleno derecho. Lo ha explicado Ambar Pedrón, de la Asociación de Venezolanos en Extremadura: la resolución se debe dar a los tres meses y desde el primer momento que se admita el trámite, va tener derecho de residencia y de trabajo".
Mañana comienza el trámite presencial en Correos y en la Seguridad Social, y para muchos una nueva vida.