La dirección nacional del PP ha rebajado las expectativas de un acuerdo inmediato con Vox en Extremadura, aunque mantiene abierta la posibilidad de retomar las negociaciones tras las elecciones de Castilla y León, cuya campaña comienza en cinco días. En Génova consideran que hasta que pase la cita electoral del 15 de marzo no se abrirá una “ventana de oportunidad” para un pacto, según han subrayado fuentes 'populares' a Europa Press.
Antes de que llegue la primavera 'Génova' no ve posibilidad alguna de pacto con Vox. "Hasta el 15 de marzo a María no se lo va a poner fácil nadie", admite un miembro del comité de dirección de PP, que cree que Vox quiere "achicharrar" a Guardiola y es "experto en eso".
Mientras tanto, María Guardiola acudirá a la sesión de investidura del 3 de marzo sin el apoyo de Vox, que ya le comunicó un “no rotundo”. Pese a ello, la dirección del PP insiste en un mensaje de “calma” y “tranquilidad”, recordando que hay margen hasta el 3 de mayo para intentar un acuerdo y evitar una repetición electoral.
El partido de Feijóo ha pedido esta semana “discreción” tanto a Guardiola como a Vox para no generar ruido que pueda perjudicar la campaña de Alfonso Fernández Mañueco en Castilla y León. En privado, dirigentes populares admiten que Vox está tensando la negociación y que “no se lo pondrá fácil” a la presidenta extremeña.
Desde Vox, su secretario general Ignacio Garriga afirma que “la pelota está en el tejado del PP” y exige “garantías suficientes” para un cambio real en Extremadura. El partido no descarta ningún escenario, desde un acuerdo de gobierno hasta una repetición electoral, e incluso ha deslizado la posibilidad de pedir la salida de Guardiola, aunque de momento no lo plantea formalmente.