El reparto de bombonas de butano a domicilio contará con una mejor compensación económica para los distribuidores, aunque la medida no será efectiva de forma inmediata. Una sentencia del Tribunal Supremo ha obligado al Ministerio para la Transición Ecológica a compensar económicamente a los repartidores por prestar este servicio esencial.
El alto tribunal concede al Gobierno un plazo de seis meses para elaborar una normativa específica que regule estas compensaciones, lo que retrasa la aplicación práctica de la medida hasta, al menos, la segunda mitad del año.
La sentencia reconoce que el reparto domiciliario supone un coste adicional para los distribuidores y que debe ser tenido en cuenta dentro del sistema regulado del gas licuado del petróleo. Hasta que se apruebe la nueva regulación, el servicio continuará prestándose en las mismas condiciones actuales.
Este cambio afectará a miles de hogares, especialmente en zonas rurales y municipios pequeños, donde el butano sigue siendo una fuente energética básica.