El empresario Víctor de Aldama (i) a su llegada al Tribunal Supremo, a 7 de abril de 2026, en Madrid.
El Tribunal Supremo ha iniciado este martes el juicio contra el exministro José Luis Ábalos, su exasesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama por presuntas irregularidades en la adjudicación de contratos de mascarillas durante la pandemia. Ábalos y Koldo permanecen en prisión provisional desde noviembre y fueron trasladados desde Soto del Real, mientras que Aldama, en libertad, acudió por su cuenta. El juicio se prolongará trece días durante cuatro semanas y los tres acusados declararán al final, previsiblemente el 28 de abril.
En la primera sesión están previstos como testigos familiares de Ábalos y Koldo, socios de Aldama y la expareja del exministro. Los acusados se sientan en el Salón de Plenos del Supremo, una fila detrás de sus abogados, con Ábalos y Koldo juntos y escoltados por policías, separados de Aldama. En sus escritos de defensa, Ábalos y Koldo niegan haber cometido delito alguno, mientras que Aldama ha reconocido parcialmente los hechos.
La Fiscalía Anticorrupción sostiene que los tres se concertaron para aprovechar el cargo de Ábalos con el objetivo de favorecer contratos públicos a empresas promovidas por Aldama a cambio de beneficios económicos, actuando con ánimo de enriquecimiento. Según el Ministerio Público, la presunta trama tuvo vocación de permanencia, contó con apoyos en la Administración y asignó funciones claras: Ábalos como “jefe”, Koldo como su hombre de confianza y Aldama como intermediario con acceso privilegiado.
Por estos hechos, Anticorrupción solicita 24 años de prisión para Ábalos y 19 años y medio para Koldo, además de multas millonarias, mientras que para Aldama pide siete años de cárcel con atenuante de confesión. Las acusaciones populares elevan la petición hasta 30 años para el exministro y su exasesor. Más de 70 testigos declararán hasta finales de abril en un juicio presidido por el magistrado Andrés Martínez Arrieta.