Óscar Fernández Calle, líder de VOX en Extremadura. María Guardiola, presidenta de la Junta en funciones.
A menos de 24 horas de la segunda votación de investidura, PP y VOX agotan las horas para cerrar un acuerdo que permita que María Guardiola sea presidenta de la Junta de Extremadura. El presidente del Grupo Parlamentario VOX, Óscar Fernández Calle, fue contundente durante el pleno y rechazó apoyar la investidura, mientras la candidata del PP, María Guardiola, insistía en que el pacto está “muy cerca”. Un pacto que incluye una serie de medidas que desgranó Fernández Calle en el pleno. Algunas de estas exigencias se han convertido en la parte más polémica del documento remitido al PP y marcan la principal distancia ideológica en la negociación.
- La oposición a cualquier reparto de inmigrantes ilegales en Extremadura.
- La eliminación de subvenciones a entidades y ONG vinculadas, según su criterio, a la “promoción de la inmigración ilegal”.
- La prioridad nacional para españoles en acceso a ayudas sociales y vivienda pública.
- La retirada de subvenciones a Sindicatos y a la cooperación, como paso previo a la eliminación de la Agencia Extremeña de Cooperación Internacional al Desarrollo (AEXCID).
Además de estos bloques centrales, el partido de Abascal incluye en su lista de mínimos:
- Eliminar del todo la Ecotasa aplicada a la Central Nuclear de Almaraz para garantizar su continuidad hasta 2050.
- Ejecutar de inmediato el regadío de Tierra de Barros.
- Blindar al sector primario ante las exigencias del Pacto Verde Europeo.
- Incrementar la inversión en sanidad con 500 millones adicionales y contratar 1.200 enfermeros.
- Aplicar una rebaja fiscal profunda.
- Impulsar medidas de apoyo a la natalidad y facilitar el acceso a la vivienda, liberando suelo para construir vivienda protegida.
- Reducir el número de diputados en la Asamblea.
- Simplificar la normativa ambiental.
Fernández Calle insistió en que la decisión final de su voto dependerá únicamente de la aceptación de estas políticas: “A nosotros nos da exactamente igual quién cobre el sueldo de presidente. Nosotros queremos cambiar Extremadura.” Y cerró su intervención con una advertencia clara: “Aquí no hay medias tintas: será un sí o un no".
Acuerdo "prácticamente cerrado"
Por su parte, María Guardiola sostiene que muchas de las medidas propuestas por VOX “ya están acordadas”, aunque el partido de Abascal afirma que, salvo sorpresa, un acuerdo no llegará antes de la votación de este viernes.
La situación se mantiene rodeada de hermetismo a pocas horas de una votación que podría convertirse en la primera investidura fallida en la historia autonómica.
María Guardiola exige a Vox que “asuma su responsabilidad” para desbloquear Extremadura