Desembalse. Imagen de Archivo.
La Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT) ha dado por concluido el episodio de avenidas que afectó a la cuenca tras el paso consecutivo de seis borrascas entre el 25 de enero y el 13 de febrero. En este periodo, Extremadura fue la comunidad autónoma que más avisos hidrológicos recibió: más de 1.200 de los más de 2.000 emitidos en tiempo real por el Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH). Según informa la confederación, estas alertas fueron esenciales para la gestión de los planes autonómicos de Protección Civil ante el riesgo de inundaciones.
La región también fue uno de los puntos críticos en la gestión de los desembalses. Un ejemplo destacado se produjo en la presa del Jerte, en Plasencia, que el 5 de febrero laminó una avenida de hasta 400 m³/s, liberando únicamente 200 m³/s, la mitad del agua que recibía, contribuyendo así a evitar daños significativos aguas abajo.
En total, la CHT activó avisos por desembalses significativos en 18 presas de la cuenca, varias de ellas en territorio extremeño. La gestión coordinada permitió reducir los caudales a la mitad e incluso a una cuarta parte, minimizando riesgos para la población y las infraestructuras.
Durante el episodio, la Confederación participó en 28 reuniones estatales de valoración de riesgos y en 16 encuentros específicos con órganos autonómicos, de los cuales 9 fueron con Extremadura, reflejando la importancia del territorio extremeño en el desarrollo del episodio.
La web del SAIH, empleada masivamente por los servicios de emergencia, superó las 53.000 visitas, muchas de ellas procedentes de las zonas más afectadas, entre ellas la región.
Embalses llenos
Las precipitaciones continuadas elevaron el volumen total de agua almacenada en la cuenca del Tajo del 62% al 83%, alcanzando 9.179 hm³, una cifra muy próxima al máximo histórico del 86% del año pasado.
En la frontera hispano‑lusa, la presa de Cedillo vertió 4.862 hm³, más que la capacidad total del embalse de Alcántara (3.160 hm³), lo que refleja la magnitud de las aportaciones registradas en la parte occidental de la cuenca.
En la cabecera del Tajo, el embalse de Entrepeñas alcanzó la cota de trasvase (711,83 m.s.n.m), lo que ha permitido abrir por segundo año consecutivo, algo que no ocurría desde 1997, el trasvase Entrepeñas–Buendía en lámina libre, con un caudal inicial de 12 m³/s ampliable hasta 40 m³/s.