Las lluvias de los últimos días obligan a extremar la precaución en toda Extremadura. En los próximos días habrá que estar muy atentos a las crecidas de ríos y arroyos, y evitar a toda costa las zonas inundables. Cruzar un badén con agua en movimiento puede ser extremadamente peligroso: una mujer ha perdido la vida en Campanario tras intentar atravesar una carretera anegada.
La seguridad vial se vuelve crítica tanto durante los temporales como en las horas posteriores, cuando las crecidas y las inundaciones pueden dañar infraestructuras, desbordar cauces y cortar caminos. Desde la Dirección General de Tráfico insisten en la importancia de planificar bien los desplazamientos e informarse del estado de las carreteras antes de iniciar cualquier viaje.
Los puntos más peligrosos son caminos rurales, barrancos y badenes, donde la fuerza del agua puede ser traicionera. La regla es clara: si la vía está inundada, no se debe cruzar. Basta con 30 centímetros de agua para perder el control del vehículo y ser arrastrado por la corriente.
Otro riesgo es el de las crecidas súbitas, que pueden sorprender a los conductores. Si alguien queda atrapado, la recomendación es mantener la calma, abandonar el vehículo cuanto antes y buscar un lugar seguro.
La prudencia y el sentido común son los mejores aliados en situaciones de temporal. El exceso de confianza, advierten los expertos, suele ser el mayor error. También es fundamental llevar el vehículo en buen estado para evitar averías en momentos críticos.
Ante cualquier emergencia, el número de referencia sigue siendo el 112, disponible las 24 horas para coordinar ayuda inmediata.
Fallece una mujer de 69 años al ser arrastrado su vehículo por la crecida del Río Zújar en Campanario