El secretario general de Vox, Ignacio Garriga, ha defendido que el pacto con el PP cambia las prioridades políticas, blinda Almaraz, impulsa la desregulación y apuesta por poner a los españoles primero en ayudas, vivienda y servicios públicos
Garriga ha afirmado este martes a las puertas de la Asamblea de Extremadura que su partido “ha cumplido” el compromiso adquirido en las últimas elecciones autonómicas y ha celebrado el acuerdo alcanzado con el Partido Popular como un cambio real en el rumbo y en las prioridades políticas de la región.
Garriga ha recordado que hace cuatro meses Vox se presentó a los comicios con la promesa de “cambiar el rumbo de Extremadura”, un objetivo que, según ha defendido, se ha materializado con el acuerdo firmado. “Vox ha demostrado una vez más que lo que dice, lo cumple”, ha subrayado, antes de destacar que el pacto no solo introduce nuevas políticas, sino que reordena las prioridades de la acción de gobierno.
El dirigente nacional de Vox ha detallado que el acuerdo contiene 61 puntos y 74 medidas, con plazos y garantías de cumplimiento, sustentadas —ha remarcado— en una voluntad política firme de trabajar conjuntamente para mejorar la vida de los extremeños. Entre las medidas, ha situado en primer plano la “Prioridad Nacional”, que se traducirá en prioridad para los españoles en el acceso a ayudas sociales y a la vivienda. Garriga ha destacado también el blindaje del sector primario, con la creación de un fondo de compensación y el compromiso de hacer frente a Mercosur y al Pacto Verde Europeo, así como una inversión de más de 500 millones de euros en sanidad y la apuesta por la gratuidad de la educación de 0 a 3 años.
En materia energética, ha insistido en que el acuerdo garantiza la continuidad de la central nuclear de Almaraz, no solo como infraestructura estratégica, sino como compromiso con el empleo, la fijación de población y la cohesión territorial, al tiempo que ha avanzado medidas contra la inmigración ilegal y el fraude en los empadronamientos utilizados para acceder a ayudas públicas.
El secretario general de Vox ha subrayado que el acuerdo contempla además la construcción de más de 3.500 viviendas, en respuesta a lo que ha definido como una emergencia habitacional que afecta tanto a Extremadura como al conjunto de España.
Uno de los elementos que ha presentado como “insólito” en la política española ha sido la creación de la Vicepresidencia de Desregulación. Según Garriga, por primera vez un gobierno se ha comprometido abiertamente a “pasar la guillotina” a la maraña burocrática, aliviar a autónomos y pymes y asociar esa desburocratización a una reducción drástica del gasto político.
Garriga ha asegurado que el acuerdo demuestra que “cuando hay voluntad política, se puede cambiar las cosas”, y ha contrapuesto este pacto con la situación nacional, denunciando un Gobierno de España “rodeado de corrupción”, con una ciudadanía que —ha dicho— cada día tiene más dificultades para llegar a fin de mes y vive con mayor inseguridad e incertidumbre.
En este contexto, ha reafirmado el compromiso de Vox de trabajar sin descanso, con ideas firmes y previsibles, y ha señalado que el acuerdo en Extremadura es solo un primer paso. “Vox no ha venido solo a impulsar 74 medidas”, ha afirmado, sino a derogar el legado del socialismo y a iniciar un proceso de reconstrucción nacional orientado a reindustrializar, garantizar la vivienda y la seguridad y devolver el protagonismo al pueblo español.