Audiencia Provincial de Madrid
La Audiencia Provincial de Madrid juzga este miércoles a un joven de 25 años, natural de Don Benito (Badajoz), acusado de estafar 72.355 euros a la empresa gestora de las discotecas Opium y Shoko mediante el uso de justificantes bancarios falsificados que simulaban transferencias para pagar consumiciones de alto importe.
La Fiscalía le atribuye un delito de estafa agravada por la cuantía, por el que solicita cinco años de prisión, una multa de diez meses y la inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo. Asimismo, reclama que indemnice a la empresa Bayport Investments S.L. con el total defraudado, más los intereses legales correspondientes.
Según el escrito de acusación, el joven era cliente habitual de los locales y en enero de 2024 logró ganarse la confianza del personal presentándose como responsable de una supuesta agencia inmobiliaria solvente. Tras abonar inicialmente varias facturas en efectivo, entre ellas una de 500 euros y otra de 2.725, consiguió que le permitieran abrir una cuenta de cobro sin necesidad de pagar de inmediato.
A partir del 28 de enero de 2024 comenzó a presentar justificantes de transferencia falsos, supuestamente emitidos por entidades como BBVA y Openbank, para hacer frente a consumiciones que alcanzaban cifras muy elevadas, incluidas noches con gastos superiores a 25.000 euros. La empresa permitió su acceso hasta que el departamento contable comprobó que ninguno de los pagos había llegado y detectó contradicciones, como justificantes fechados en días en los que el acusado no acudió al local.
El caso culminó el 23 de febrero, cuando el joven volvió a presentarse en la discoteca Shoko y, ante la persistencia del impago, se avisó a la Policía. Allí reconoció haber falsificado los justificantes y afirmó que su intención era abonar la deuda. Según la Fiscalía, el importe total nunca llegó a ingresarse y la estafa asciende a los 72.355 euros.