La subida de las hipotecas continúa impactando en el mercado inmobiliario extremeño. La compra de vivienda en la región ha caído casi un 5%, una bajada notable pero menor que la registrada en el conjunto de España, donde el descenso ha sido más acusado. Paralelamente, el sector detecta un cambio de tendencia: cada vez se compra menos vivienda nueva y se rehabilita más la antigua.
Extremadura es, además, una de las pocas comunidades donde el precio del metro cuadrado bajó en 2025, concretamente un 3,7%. Aun así, la adquisición de viviendas sigue descendiendo, mientras crece la apuesta por pequeñas reformas, especialmente en baños y cocinas, obras que suelen situarse por debajo de los 10.000 euros. Las rehabilitaciones integrales, sin embargo, continúan siendo minoritarias y apenas alcanzan el 2% del total.
El problema surge a la hora de ejecutar estos trabajos. Las empresas del sector alertan de una falta creciente de mano de obra, especialmente entre los albañiles, lo que está empezando a retrasar obras y presupuestos. Para dar respuesta a esta carencia, la Fundación Laboral de la Construcción refuerza su apuesta por la formación. Solo en el último año, más de 6.000 personas han pasado por sus instalaciones, y el 98% consigue empleo tras completar su preparación.
Buena parte de esta formación está financiada por la Junta de Extremadura en funciones, a través del programa Pasarela Empresa. En su última convocatoria, se ha formado a 15 personas con una inversión pública de 225.000 euros, centrada en dar respuesta a las necesidades inmediatas del sector.
El sector coincide en que, si continúa el aumento de las rehabilitaciones y las pequeñas reformas, el déficit de profesionales cualificados será uno de los grandes retos para el mercado de la vivienda en los próximos años.