Los agricultores extremeños afrontan estos días la nueva campaña con optimismo, gracias a unos embalses llenos que garantizan el suministro de agua para riego. La campaña arranca con buenas perspectivas, después de que ya se hayan realizado las primeras sueltas de agua en el Canal de Orellana y el Canal del Zújar.
Según ha explicado el jefe de explotación del Canal de Orellana, Juan Diego Fuentes, actualmente se está suministrando agua para cultivos permanentes y para el llenado de balsas, de cara a los próximos riegos. “Antes del 4 de mayo seguramente tendremos que dar algún riego más”, ha señalado, en referencia al inicio oficial de la campaña.
Primeros riegos antes del arranque oficial
El agua ya empieza a recorrer las explotaciones agrícolas y se están llevando a cabo las primeras pruebas de riego, previas al inicio oficial de la campaña, previsto para el 4 de mayo, cuando el suministro será continuo. Así lo confirma el agricultor Herminio Íñiguez, quien explica que ya han comenzado a regar tomate por goteo y frutales, especialmente las variedades más tempranas.
Paralelamente, los regantes trabajan en la revisión de infraestructuras y en el ajuste de los sistemas de riego para reparar los daños causados por las últimas borrascas e inundaciones del invierno. Íñiguez ha señalado que en las vegas del Guadiana se han visto afectados frutales, almendros y olivos, además de registrarse mermas en cereales y leguminosas tras el paso continuado de frentes lluviosos.
Ahorro de agua y planificación
A pesar de contar con agua suficiente, la primavera está siendo más seca de lo habitual, lo que ha llevado a intensificar los esfuerzos para no desperdiciar ni una gota. En este sentido, Fuentes ha destacado que existen varias campañas garantizadas y que la dotación será similar a la de otros años, aunque insistiendo en la necesidad de un uso responsable. “El agua que no consumamos estará disponible para años posteriores”, ha subrayado.
En los próximos días, están previstas reuniones entre la administración y los regantes con el objetivo de coordinar actuaciones y asegurar una campaña de riego exitosa, marcada por la planificación, el ahorro y la eficiencia en el uso del agua.