Apenas tres días antes de que se constituya la nueva Asamblea de Extremadura, no se han producido avances significativos en las negociaciones entre PP y Vox para alcanzar un pacto de gobernabilidad. Pese a la buena predisposición expresada a mediados de esta semana por la presidenta en funciones, María Guardiola, y por dirigentes de la formación de Santiago Abascal, el acuerdo sigue sin concretarse.
Acuerdos en el aire
La falta de entendimiento se refleja incluso en cuestiones básicas para el arranque de la legislatura. A día de hoy, se desconoce qué partido ostentará la presidencia del Parlamento autonómico, que deberá elegirse en la sesión constitutiva prevista para este martes.
Tampoco hay confirmación sobre si finalmente se formará un gobierno de coalición ni, en ese caso, cómo se repartirían las consejerías entre ambas formaciones. Vox ha reiterado en los últimos días su exigencia de un cambio radical en áreas como Agricultura, las políticas migratorias o las de igualdad como condición para apoyar un acuerdo.
Precisamente en este último ámbito, el de Igualdad, el Ejecutivo de María Guardiola ha marcado esta semana una mayor distancia pública respecto a las posiciones defendidas por Vox, subrayando sus líneas rojas en esta materia.
Con el calendario institucional avanzando y sin un pacto cerrado, la incertidumbre sigue marcando las horas previas a la constitución de la Asamblea, un primer paso clave para desbloquear la gobernabilidad de la región.