Con las fiestas ya finalizadas, llega el momento de hacer balance. El Centro de Investigaciones Sociológicas, el CIS, ha preguntado a los españoles cómo han vivido la Navidad y los resultados dibujan unas fiestas marcadas por la familia, las tradiciones y la añoranza, con el consumismo como principal aspecto negativo.
La Navidad sigue siendo, ante todo, una cita familiar. Así lo refleja el estudio del CIS y así se constata también en la calle. La gran mayoría de los españoles ha celebrado las cenas y comidas navideñas en su propio hogar o en el de algún familiar. Pasar estas fechas en soledad continúa siendo algo muy minoritario: solo el 2,5 % afirma haberlas vivido solo.
De la nostalgia al consumismo
En cuanto a las tradiciones, los regalos siguen siendo protagonistas, especialmente en Reyes. Nueve de cada diez españoles intercambian regalos durante estas fechas. La lotería de Navidad mantiene también su peso histórico: casi el 80 % participa, el mismo porcentaje que asegura decorar su casa por Navidad.
La vertiente religiosa, sin embargo, pierde fuerza. Solo uno de cada tres acude a celebraciones religiosas durante estas fechas. Tampoco viajar es lo más habitual, y quienes lo hacen optan mayoritariamente por planes tranquilos, como escapadas rurales.
En el lado negativo, el CIS señala al consumismo como lo que menos gusta de la Navidad a los españoles. Un rechazo que convive con otro sentimiento muy presente en estas fechas: la nostalgia. La mayoría reconoce sentir añoranza por los seres queridos que ya no están, una emoción que comparte protagonismo con la alegría propia de las celebraciones.
Nostalgia y felicidad se dan así la mano en una Navidad que, según refleja el CIS, sigue siendo profundamente emocional… y, para muchos, también excesiva en la mesa.