Investigadores de la UEx y el Hospital Universitario de Badajoz.
Un equipo de la Universidad de Extremadura (UEx), en colaboración con el Servicio de Nefrología del Hospital Universitario de Badajoz, ha identificado un nuevo biomarcador que puede ayudar a predecir el riesgo cardiovascular en pacientes con Enfermedad Renal Crónica (ERC). La investigación señala que la combinación de las proteínas FGF19 y β‑Klotho, junto con variantes genéticas asociadas, permite anticipar qué personas tienen más probabilidades de sufrir infartos, ictus u otros eventos cardiovasculares.
El estudio, desarrollado por el grupo de Farmacogenética Clínica de la UEx (FARCLIN) y coordinado por el catedrático Guillermo Gervasini, ha sido publicado en la revista Journal of Clinical Medicine. Esta publicación forma parte de una década de trabajo del equipo investigador, que ha generado 14 artículos internacionales centrados en los biomarcadores en pacientes renales.
Un paso hacia la medicina personalizada en nefrología
La Enfermedad Renal Crónica acelera el envejecimiento del organismo y eleva significativamente el riesgo de sufrir problemas cardiovasculares. Sin embargo, los factores de riesgo tradicionales, como el peso, la edad, la diabetes o la hipertensión, no explican completamente esta vulnerabilidad. “No disponemos de marcadores que en un análisis de sangre o genético indiquen si un paciente tiene más o menos riesgo de sufrir un evento cardiovascular”, explica Gervasini.
Con esta premisa, en 2016 comenzó un estudio clínico con cerca de 900 pacientes con ERC atendidos en el Hospital Universitario de Badajoz. Por primera vez, los investigadores analizaron de forma conjunta los niveles de FGF19, una proteína todavía poco estudiada, y β‑Klotho, una hormona vinculada a procesos de antienvejecimiento.
El equipo aplicó modelos bioestadísticos avanzados que integran biomarcadores, variantes genéticas y factores de riesgo recogidos durante los 10 años de seguimiento clínico. El resultado es un modelo que genera una puntuación individual de fácil uso para los nefrólogos.
Los resultados muestran que los pacientes con niveles bajos de FGF19 y niveles altos de β‑Klotho fueron quienes sufrieron más eventos cardiovasculares a lo largo del estudio. El trabajo propone, así, este nuevo biomarcador combinado FGF19–Klotho, validado en una amplia cohorte de pacientes en Badajoz. Aun así, Gervasini aclara que son necesarios estudios multicéntricos para confirmar estos hallazgos en diferentes poblaciones antes de su implementación rutinaria en la práctica clínica.
Mejorar la calidad de vida de millones de pacientes
La Enfermedad Renal Crónica afecta a millones de personas en todo el mundo y no tiene cura. “Los tratamientos buscan enlentecer el proceso y controlar los factores desencadenantes como la diabetes o la hipertensión”, señala el investigador. Disponer de herramientas predictivas que permitan aplicar una medicina personalizada podría ser clave para prevenir daños cardiovasculares y mejorar la calidad de vida de los pacientes con ERC.