La Guardia Civil, dentro de los dispositivos especiales de intensificación de vigilancia sobre motocicletas, detectó a dos motoristas vecinos de Mérida y Badajoz circulando a una velocidad que superaba el doble de la establecida para la vía.
El primer conductor fue detectado el pasado 28 de febrero en un control de velocidad en la carretera EX-105, dentro del término municipal de Alange, por agentes del Destacamento de Tráfico de Mérida, cuando circulaba con una motocicleta a 208 km/h.
Fue al día siguiente cuando se detectó al segundo en la carretera N-435, en el término municipal de Barcarrota. Agentes del Subsector de Tráfico de Badajoz captaron con el cinemómetro a la motocicleta circulando a 198 km/h.
En ambos casos, los motoristas circulaban a una velocidad superior al doble del límite establecido (90 km/h) para este tipo de vehículos.
Ante los citados hechos, se instruyeron diligencias como investigados, siendo entregadas en la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Mérida y en la de Jerez de los Caballeros, respectivamente.
Los conductores se enfrentan cada uno a penas de tres a seis meses de prisión y a la privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por un tiempo de uno a cuatro años.
Las carreteras convencionales suelen ser las más transitadas por los motoristas para las rutas de fin de semana.
La Guardia Civil de Tráfico del Sector de Extremadura mantiene un dispositivo permanente de intensificación de vigilancia en la conducción de motocicletas, centrado en el control de tramos peligrosos, conducción deportiva o zonas con alta concentración de siniestros viales, vigilando especialmente la ingesta de alcohol, drogas, excesos de velocidad, documentación, así como conducciones negligentes y peligrosas.
Se recuerda que la velocidad excesiva o inadecuada sigue siendo una de las principales causas de accidentes de tráfico, así como causa concurrente en muchos otros.