8 Noviembre 2022, 10:34
Actualizado 8 Noviembre 2022, 14:27

Este martes arranca en la Audiencia Provincial de Cáceres el juicio contra un policía nacional acusado de matar a un preso fugado en 2018. La acusación particular pide para él  una pena de entre 1 y 4 años de cárcel por homicidio imprudente, además de una indemnización de 200.000 euros . 

Por su parte, desde la Fiscalía no solicitan condena y la defensa del agente pide la libre absolución al no quedar probado que la bala que causó la muerte al preso saliera de su arma.

El pasado mes de julio ya hubo un intento de acuerdo entre las partes, pero el propio policía no quiso firmarlo porque no quería ser condenado como responsable de un  homicidio imprudente leve, aunque no hubiese conllevado pena de prisión.

La vista se espera larga porque tienen que declarar varios peritos y podría durar unos tres días. Decenas de compañeros  policías han acudido esta mañana al juzgado a prestar su apoyo al acusado.

Los hechos

Los hechos sucedieron en marzo de 2018, cuando el preso huyó al descender del furgón policial durante un traslado a los juzgados en Cáceres, tras tirar las muletas -no iba esposado- y agredir a un agente. A partir de ahí protagonizó una fuga de varias horas por la ciudad, después de que varios agentes no pudieran capturarle en el momento, y le persiguieron hasta las inmediaciones del entorno de la Montaña, próximo a los juzgados.

Posteriormente fue localizado por el dispositivo de búsqueda, en el que participó la Policía Nacional, Guardia Civil y Policía Local, y tras recibir una herida de bala en el tórax, el reo falleció en el Hospital San Pedro de Alcántara de Cáceres, donde fue evacuado en estado crítico.

Más Información
Imagen
Piden cuatro años para el policía que mató a un preso en persecución

Piden cuatro años para el policía que presuntamente mató a un preso en persecución en Cáceres