18 Marzo 2026, 21:17
Actualizado 18 Marzo 2026, 21:20

La estructura del fútbol femenino español volverá a cambiar a partir de la temporada 2027‑2028, si la Asamblea General de la Real Federación Española de Fútbol aprueba la propuesta presentada tras el consenso del Foro 26, integrado por clubes y federaciones territoriales. El plan contempla una reconfiguración profunda: Primera Federación pasará de un grupo único a dos, mientras que Segunda Federación crecerá de tres a cuatro grupos.

La iniciativa, diseñada para reducir costes y ajustar el sistema a las necesidades económicas y logísticas de los clubes, no termina de convencer a todos. 

El entrenador del Sport Extremadura, Juan Carlos Antúnez, reconoce que, desde el punto de vista estrictamente deportivo, la división en dos grupos supone "un atraso". Sin embargo, entiende los motivos que han llevado a plantear la reforma: "Deportivamente es un atraso, pero lo entiendo porque vivo el día a día del club: los salarios son los que son y ahora mismo el fútbol femenino necesitaba o más inyección económica, cosa difícil, o disminuir gastos".

Antúnez insiste en que la clave está en fortalecer la categoría para que sea realmente profesional: "Las dos ligas de Primera Federación hay que hacerlas más profesionales, más visibles, y más cercanas a la Liga F. Ha sido una votación legal y justa; es lo que ha decidido el fútbol femenino".

Desde el Cacereño Femenino, su entrenador Ernesto Sánchez se muestra aún más crítico. Considera que dividir la Primera Federación en dos grupos debilitará la competición: "Ese cambio es erróneo y negativo para el desarrollo del fútbol femenino. Si queremos una categoría fuerte que nutra de equipos a Liga F, debe ser grupo único. Hacer dos grupos va a bajar el nivel".

Sánchez propone una alternativa si finalmente se apuesta por el formato dividido: "Si se quieren hacer dos grupos, que uno sea de equipos que puedan ascender y otro de filiales. Eso daría una competición más natural y más orientada al desarrollo del talento".

Para él, el verdadero reto sigue siendo que la Primera Federación sea "lo más profesional posible y lo más parecido a Liga F".